Con su incuestionable talento, Diego Torres siempre nos lleva a descubrir e identificarnos con canciones de amor, temas sociales que nos hacen reflexionar y melodías que transmiten alegría. Así lo hace con su nuevo single, "Un poquito", el cual interpreta junto a Carlos Vives.

La canción se perfila como otro gran éxito en su carrera. Dentro de una fusión pop-tropical, la letra rinde homenaje al romanticismo y al coqueteo, todo aquello que se van perdiendo en esta sociedad de gratificación instantánea. Porque… "No está de moda enamorarse, ya nadie quiere ser sincero, pero en ti yo encuentro todo, todo, todo lo que quiero". Eso dice Diego en su letra. Y esto explica, en una entrevista a solas con Teleshow.

—¿De qué se trata tu nuevo proyecto musical?

—Escribiendo canciones en el estudio apareció "Un poquito", y ahí dije: "Esta es la canción para hacer con Carlos Vives". Y se la mandé. Se enamoró de la canción, empezamos a mandarnos mensajes ida y vuelta, y así se dio. Y realmente feliz de tenerlo a Carlos en esta canción, un gran amigo, un gran compañero a la hora de involucrarse, de apasionarse, de venir a compartir conmigo este viaje en esta canción, de divertirnos a la hora de hacer el video.

—La canción habla de que no está de moda enamorarse…

—A veces veo que hay mucho temor al compromiso. Y está bueno en estos tiempos volver a acordarse de cuando te impacta alguien, y no te impacta solamente cinco minutos sino que te dura un poquito más el efecto. Está bueno empezar a compartir la vida, a entregarse, a vivir ese amor que seguramente te va a hacer crecer, y de alguna manera vas a hacer crecer al otro, te vas a acompañar en momentos de la vida. Está bueno eso.

—¿Lo ves hace mucho o lo empezaste a ver ahora?

—No te voy a mentir: yo siempre fui así, sentimentaloide, romantístico, pero soy un tipo apasionado. Y cuando me gustó una mujer nunca tuve problema en vivirlo, dure lo que dure, porque hay relaciones que duran más que otras. Pero he tenido la suerte de tener buenas mujeres en la vida, no solamente de ser bonitas, sino de ser buenas mujeres que me han aportado, que me han enseñado, que me han hecho bien y que creo, espero, les he hecho bien. Igual, si llegan a salir a decir algo, no…

—¿Te sentís un galán?

—Sinceramente, nunca me sentí el galán arquetípico, el galán clásico. No. Me parece que lo mío es más la comedia, la naturalidad, el ir por otro lado, la complicidad, y así fui viviendo la vida. En el caso de la música, cuando armo un espectáculo no solamente mostrar esas canciones, esa música, sino también entretener a la gente con historias que tienen que ver con las canciones, con agarrar un tema y desarrollarlo a modo de stand up, de comedia, y hacer reír a la gente. Es algo que también me encanta.

—¿En qué etapa de tu carrera estás?

—Si te tengo que decir, en una etapa buena. El desafío de hacer un disco siempre te reinventa, esta cosa de no quedarse quieto en una zona de confort donde te sentís cómodo. Trato de ser inquieto, incluso en mi oficio de actor, cuando me llevo un guión y lo leo y digo: "¡Mirá qué bueno este personaje, qué diferente a lo que hice en la otra película!". Ese es el desafío: correr el riesgo. A veces las cosas salen mejor, a veces salen un poquito peor, pero el que no arriesga no gana, dice el tango.

—Hace poco estrenaste la película "Re loca", con Natalia Oreiro. ¿Cómo fue eso?

—Sí, con Re loca me pasó que el productor Sebastián Aloi me mandó el guion, me reí mucho. Y me gustó hacer de ese personaje, de Pablo, el ex novio de Natalia. Un hombre como muchos, gobernado por la mujer, con mucha presencia de su madre, de esas madres que manejan mucho a sus hijos y les digitan las novias, las ex novias, los amigos. Y hoy con una novia más joven, intensa, que lo lleva, lo trae, lo tiene. Entonces era lindo componer algo que en realidad, humildemente… No me voy a hacer, porque todos tenemos que convivir con la mujer, y yo vivo rodeado de mujeres. Después llego a casa y me dicen: "¿Qué estabas diciendo ahí?". "No, no, eso es mentira, eso es para la gente". Pero bueno, era interesante armar este personaje…

—¿Qué disfrutás del oficio del actor?

—Lo interesante es cuando te metés a vivir otra cosa, otra postura, y a lo mejor tiene otra manera de moverse, de sentarse, de hablar, chiquito. Pero no hay que sobreactuarlo: en el cine se dice que lo menos es más. Y para mí cada película es eso, una experiencia, ver qué va a pasar, qué aprendo de este equipo de trabajo.

—Con todas las cosas que hacés, ¿te cuesta organizarte?

—No, porque armo el calendario para poder trabajar en todas las cosas que me gustan. En este proceso de estar haciendo el disco me mandaron el guión para esta película, lo leo, me encanta, armo el calendario, voy, trabajo, vengo, aparece lo de Talento Fox, una experiencia que realmente me encantó, la pasé muy bien con Lali (Espósito), con Wisin. Me parece que el programa tiene una mezcla de cosas muy atractivas, de historias de vida de los personajes muy interesantes, no solamente que van a mejorar su voz, sino lo que van a enseñar al espectador, que se va a sentir identificado. Así que realmente sí, un año con mucha actividad. Pero está bueno poder tener un abanico amplio porque me siento todas esas cosas que hago, no las hago porque sí, como a veces me toca elegir y decir: "Esto no es para mí, en este momento".