Ante los dichos vertidos por el diputado Beder Herrera, “que las tierras no son de tres o cuatro vivos que invocando a sus tatarabuelos se quedaron con miles y miles de hectáreas”, la hija de don Piero Mott, Magdalena Mott salió a responderle, “ no al ex gobernador, ni al diputado, sino a Beder, al que estuvo en mi casa y me agradeció la donación”. Continuó, “mi padre y mi tio Carlos, que trabajaron hasta los 85 años, y todo lo que ganaron lo hicieron con el sudor de su frente, no se si el puede decir lo mismo. La fábula de que al Cristo del Portezuelo lo puso para decirle a los chileciteños que hasta acá es de ustedes, para atrás es todo mio, lo pinta de cuerpo entero”, dijo en una entrevista de Mañanas de Radio en La Diez Trece.

“Aunque a mi padre no le gustaba, voy a refrescarles la memoria. Cuando Carlos Menem desalojo al campamento de Vialidad Nacional ,de los terrenos que según él le pertenecían, mi padre y mi tío donaron 2 hectáreas que es el predio donde se encuentra ahora; cuando necesitaron para hacer las cloacas, también mi familia donó los terrenos; para la recicladora en la vista larga, también; el calendario indígena, que tan descuidado está y que ahora lo usan jóvenes para beber y drogarse, también lo donamos nosotros; donde hicieron el bypass entre Tilimuqui y San Nicolás, fué donación de nuestra familia, y por último los 250 lotes en Los Sarmientos, donde ya no reconocen nuestra propiedad y tienen el caradurismo de decir que 3 o 4 vivos se quedan con tierras que no les pertenecen. La sociedad Bellia – Mott , integrada por mi tio Carlos y mi padre Piero Mott y los hermanos Bellia, data de épocas muy remotas, cuando sus prósperos negocios les permitían comprar tierras y a eso lo sabe todo el mundo, como también sabe todo el mundo como hicieron su fortuna los nuevos parceleros, los nuevos ricos.” continuó muy enojada e impotente Magui Mott.

“Solo vengo a honrar la memoria de mi padre y mi tío, tipos que hicieron su fortuna laburando, como tiene que ser”, terminó diciendo la señora Mott.